Un espacio de diálogo y reflexión sobre las causas estructurales de la desigualdad que enfrentan las comunidades afrodescendientes en Colombia en el marco del seguimiento al
Plan Nacional de Desarrollo “Colombia potencia mundial de la vida”.
El evento reunió a líderes y expertos que analizaron las brechas históricas en acceso a derechos básicos, infraestructura, educación y representación política de la población afrocolombiana, con el fin de plantear propuestas de transformación desde la planeación participativa.
Durante el encuentro, el consejero nacional de planeación por el sector Afrocolombiano, Gustavo Lugo, señaló que aún existe una deuda institucional en la implementación del enfoque diferencial y de las acciones afirmativas en las políticas públicas y planes de inversión.
“Es necesario que los informes de gobierno reflejen con claridad cómo se está atendiendo a la población afrocolombiana, que los ministerios incorporen proyectos específicos para sus territorios, y que en todos los sistemas de información se incluya la variable étnico-racial para medir con precisión los avances. Solo así podremos materializar derechos y mejorar las condiciones de vida de nuestras comunidades”, afirmó Lugo.
El consejero también destacó que el reto no recae únicamente en el Estado, sino que exige una articulación entre instituciones públicas, sector privado, sociedad civil y academia, para asegurar que los recursos destinados se traduzcan en impactos reales en la reducción de la pobreza y la desigualdad.
Aportes de los panelistas invitados
Abraham Caraballo, economista y coordinador del Centro de Estudios para la Justicia Racial en Ilex Acción Jurídica, subrayó la necesidad de un reconocimiento explícito del racismo estructural en Colombia, evidenciado en la baja cobertura de internet, la limitada infraestructura y la desigualdad educativa que restringen la movilidad social, especialmente en las zonas rurales. Insistió en que las acciones afirmativas deben orientarse hacia la justicia racial, abordando de manera directa las brechas históricas que afectan a la población afrocolombiana.
Licenia Salazar Ibargüen, investigadora en asuntos afrocolombianos, enfatizó que los gobiernos locales deben garantizar la ejecución efectiva de obras en los territorios afrodescendientes, asegurando la participación activa de las comunidades mediante veedurías ciudadanas con enfoque étnico. Además, resaltó que la inclusión de mujeres y jóvenes en los procesos de decisión es fundamental para fortalecer la gobernanza y la incidencia de las comunidades en la planeación territorial.
Richar Moreno, consejero nacional de paz y abogado, complementó la discusión resaltando la importancia de una gobernanza local sólida, el fortalecimiento de los liderazgos comunitarios y la articulación entre organizaciones sociales para garantizar un seguimiento efectivo al uso de los recursos públicos destinados a las comunidades afrocolombianas.
El webinar permitió ratificar que el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 debe ser una herramienta efectiva para cerrar brechas históricas y garantizar el goce real de derechos de la población afrocolombiana.
El CNP seguirá impulsando estos espacios de diálogo para fortalecer la planeación participativa, visibilizar los retos de las comunidades étnicas y contribuir a la construcción de un país más incluyente y equitativo.